Llevar peces tropicales nuevos a casa siempre hace ilusión, pero también es un momento crítico para su supervivencia. El transporte y la aclimatación son etapas muy delicadas: si se hacen mal, los peces pueden enfermar o incluso morir. Por eso, seguir unos pasos sencillos y actuar con calma puede marcar la diferencia entre el éxito y el desastre.
1. El transporte: un momento delicado
Los peces tropicales suelen transportarse en bolsas de polietileno con una parte de agua y dos partes de oxígeno puro. En algunos casos, las tiendas no disponen de oxígeno y usan aire normal, lo que acorta mucho el tiempo de seguridad del transporte.
Durante el viaje, los peces están sometidos a estrés y a un desequilibrio progresivo del agua:
- El oxígeno disminuye.
- El CO₂ y el amoniaco aumentan.
- El pH baja.
Además, las bolsas tienden a deshincharse, ya que el plástico es permeable al CO₂ pero no al oxígeno. Esto provoca que, cuanto más largo sea el trayecto, peor se vuelven las condiciones dentro de la bolsa.
Recomendación importante:
Una vez que compres tus peces, ve directamente a casa. Evita hacer paradas, compras o recados. Cada minuto cuenta, y prolongar el viaje aumenta el estrés y el riesgo de intoxicación o asfixia.

2. Al llegar a casa: tranquilidad y luz tenue
Cuando llegues, no abras las bolsas de inmediato. Primero, apaga la luz del acuario y, si es de día, atenúa la iluminación de la habitación. Los peces vienen de un entorno oscuro y cualquier cambio brusco de luz puede asustarlos y causarles un shock.
Coloca las bolsas flotando en el acuario o en un recipiente durante unos 15-20 minutos para que la temperatura del agua se iguale poco a poco.
3. Revisión antes de empezar la aclimatación
Antes de abrir las bolsas, observa el estado del agua y de los peces.
Si ves alguna bolsa con agua turbia, mal olor o peces muertos, empieza por esa. Abre con cuidado, cambia el 50% del agua por agua del acuario (para diluir el amoniaco), añade oxígeno o una pastilla de oxígeno, y repite el cambio varias veces hasta estabilizar la situación.
4. Cómo aclimatar paso a paso
Una vez igualada la temperatura, comienza la aclimatación química.
Necesitarás una jeringuilla de 50 ml sin aguja (o un pequeño recipiente).
- Añade 10 ml de agua del acuario dentro de la bolsa y repite la operación tres veces.
- Espera 15 minutos.
- Luego añade 20 ml tres veces más, vuelve a esperar 15 minutos.
- Continúa con 30 ml, 40 ml, etc., hasta completar al menos una hora de proceso.
Durante este tiempo, vigila a los peces. Si los ves boqueando o moviéndose con dificultad, aumenta la aireación.
5. Transferencia al acuario
Cuando hayas terminado la aclimatación, saca los peces con un salabre y suéltalos suavemente en el acuario.
Nunca viertas el agua de la bolsa, aunque parezca limpia: puede contener amoniaco, bacterias o restos que desequilibrarían el acuario.
Después de soltarlos, observa su comportamiento. Evita corrientes fuertes o succión del filtro. No apagues el filtro, pero reduce la potencia de aspiración si es posible para que el flujo sea más suave.
6. Qué hacer si no tienes oxígeno ni sistema de goteo
Si no dispones de aireador ni de un sistema de goteo, puedes seguir los mismos pasos, pero acortando los tiempos y sin dejarlos nunca sin vigilancia.
No los pierdas de vista ni cinco minutos: podrían asfixiarse sin que te dieras cuenta.

7. No los alimentes todavía
Tras un viaje y una aclimatación, los peces necesitan descansar.
No los alimentes en las primeras 24 a 48 horas. Deja que se acostumbren a su nuevo entorno antes de ofrecerles comida. Esto ayuda a reducir el estrés y a evitar problemas digestivos.
Conclusión
Aclimatar correctamente a los peces tropicales no es complicado, pero sí requiere paciencia, atención y cuidado.
Llévalos directamente a casa después de comprarlos, evita prisas y cambios bruscos, y sigue el proceso poco a poco. Así, tus nuevos habitantes del acuario llegarán sanos, tranquilos y listos para adaptarse a su nuevo hogar.



